SEDES:CórdobaSanta FeRosarioRío TerceroBuenos Aires

Persello, Fernando Seghezzo, Pablo Antonio Audagna, Gilda María Martínez Sucut, Pablo Seghezzo, Irene Benitez, Liz Marisol Majluf, María Olga Barreto, Gustavo Germán Gallino, Silvana María Barrionuevo, Ana Cristina Altina, María Florencia Campomar, Juan AndresLucero, Néstor Alejandro Ortiz, María Cecilia Zucchella, Sara Heredia, Victor Hugo Moyano, Walter Juan Manuel Mantese, Hector Núñez Duarte, Víctor Alfredo Sulca, Diego Moyano, Juan Pablo Pascucci, Marcelo Antonio Sabaini Molina, Maximiliano Maidana, Pedro Oscar Zubia, Maximiliano Emanuel
Director - Seghezzo, Pablo Antonio

Máster Coach Profesional
Avalado por la AAPC



Teléfono:
+54 0341 153 122333
Correo electrónico: pabloseghezzo@hotmail.com
Rosario - Argentina

Formación académica

 

 

Actividad Profesional

 

 

 

Mi propuesta como Coach es:


La asistencia para “humanizar” a las organizaciones en donde tenga el privilegio de trabajar. Entiendo por “humanizar” el lograr relaciones donde la conciencia del otro como un auténtico otro (tanto en los miembros de los equipos de trabajo, como en los gerentes y líderes) sea un recurso valorado y utilizado, porque creo que en la competencia de valorar y respetar al otro reside el máximo potencial de una empresa dado que la coordinación de acciones es la esencia de todo lo que sucede en su interior.

 

Si los miembros de una empresa concuerdan en que una organización es una red de relaciones que existe en un cierto grado de comunicación y confianza para la obtención de un fin común, entonces la necesidad de aprendizaje en “comunicación” y “confianza” se vuelve primordial. Como coach me considero un facilitador de aprendizaje para desarrollar estas competencias.

 

También estoy abocado a la tarea de promover la figura de los “gerentes coaches” en contraste con la tradicional idea del “gerente capataz” (aquel que motiva por miedo y control), educando a los líderes en las competencias fundamentales del “gerente coach” como aquél que sabe escuchar a su equipo, generar contextos emocionales apropiados para que las cosas deseadas pasen y utilizar el lenguaje como una herramienta generativa. Escuchar, gestionar las emociones y hablar, no son competencias inherentes en el ser humano, se aprenden como cualquier otra competencia. Es lógico pensar que si nunca hemos sido enseñados consciente y enfocadamente en estas tres áreas (o en tantas otras necesarias para trabajar en equipo y liderar) tengamos que arreglárnosla con lo que tengamos a mano, bueno o malo.

 

Por último, tengo un gran interés (pues que lo considero de suma importancia) en la observación de las “culturas organizacionales” para determinar si son conducentes al desarrollo sustentable o enemigas invisibles. Entiendo “cultura” como el conjunto de normas (no escritas), paradigmas y costumbres dentro de una organización. Éstas nos son transparentes y muchas veces establecen límites más fuertes que los barrotes de acero para nuestra expansión. Solemos estar esclavizados dentro de un “sistema” por no observarlo o no hacernos preguntas acerca de él. Esta “manera de hacer empresa” ¿sirve? ¿Hemos heredado nuestra cultura sin cuestionarla o la hemos diseñado? ¿Qué aspectos culturales necesitan revisión o incluso destierro de nuestra organización? Estas son algunas preguntas que suelo poner en consideración a modo de revisión responsable para alcanzar la “naturalización” del crecimiento sustentable (cuando el crecimiento fluye por sí mismo).